Fiscalidad
Cuánto ingresa realmente cada jugador de la selección por ganar el Mundial (y cuánto se queda Hacienda)

Aquilino Lousa
Fundador · 29 de julio de 2026

España ha ganado el Mundial 2026 y, como pasa siempre tras un título grande, la pregunta que más se repite no es táctica sino económica: ¿cuánto cobra cada jugador por esto? La cifra que ha circulado estos días es 750.000 euros brutos por futbolista. Es un titular llamativo — pero, como con cualquier ingreso en España, lo interesante no es el bruto, sino lo que queda después de pasar por Hacienda.
De dónde sale el dinero
El punto de partida es el premio que reparte la FIFA. El Mundial 2026, con el formato ampliado a 48 selecciones, ha repartido un fondo de premios récord: 871 millones de dólares en total, un 65 % más que en Catar 2022. Como campeón, España se lleva alrededor de 51 millones de dólares en concepto de premio — unos 44 millones de euros —, a los que hay que sumar los pagos garantizados por fase de grupos y eliminatorias.
Ese dinero no lo cobra el jugador directamente: lo recibe la RFEF, que después reparte una parte entre la plantilla según lo pactado. En este Mundial, la Federación destina en torno al 45 % de ese premio — unos 19,5 millones de euros — a primas para los 26 convocados. El resto se queda en las arcas de la Federación.
750.000 euros brutos, repartidos entre 26 jugadores
Jugadores y RFEF acordaron un sistema de primas escalonado: no se cobra nada hasta llegar a cuartos de final, y el premio crece cuanto más lejos llega el equipo. Ganar el título es el escalón máximo: 750.000 euros brutos por jugador, un 25 % más que los 600.000 euros que se llevó cada campeón en Sudáfrica 2010.
Sobre el papel, 750.000 € es la cifra que sale en todos los titulares. Pero para cualquiera que lleve una nómina o una declaración de la renta, esa cifra debería sonar familiar: es el bruto, no lo que entra en la cuenta.
Por qué esta prima tributa como un sueldo
Aquí está la parte que menos se explica: esta prima no tiene un tratamiento fiscal especial por venir de un Mundial. Hacienda la considera rendimiento del trabajo, exactamente igual que la nómina de cualquier asalariado, y se suma al resto de ingresos anuales del jugador (salario de su club, patrocinios, etc.) para tributar por la escala progresiva del IRPF.
Eso tiene una consecuencia directa: como estos futbolistas ya están en los tramos más altos de renta por su sueldo habitual, toda la prima tributa al marginal máximo — entre el 45 % y el 54 % según la comunidad autónoma, porque el IRPF se reparte entre tramo estatal y tramo autonómico.
Aplicando un tipo estimado del 45 %, cada jugador se quedaría con unos 412.500 € netos de los 750.000 € brutos. Pero esa cifra varía según dónde tribute cada uno:
- Madrid: en torno a 414.000 € netos (tipos autonómicos más bajos).
- Cataluña: en torno a 376.000 € netos (tipos autonómicos más altos).
- Galicia y Navarra: cifras intermedias, con su propio régimen foral en el caso navarro.
Es el mismo fenómeno que ya contamos al hablar de sueldo bruto y neto: mismo bruto, distinto neto, según la situación de cada uno — solo que aquí la diferencia entre comunidades, al tratarse de una cifra tan alta, se traduce en decenas de miles de euros.
Lo que se queda Hacienda: más de 8 millones de euros
Si se aplica ese 45 % de forma teórica a los 19,5 millones repartidos en primas, la factura fiscal ronda los 8,77 millones de euros. En la práctica, la cifra real que ingresa la Agencia Tributaria es algo menor — unos 6 millones —, porque no todos los jugadores convocados tienen su residencia fiscal en España: varios militan en clubes extranjeros y tributan donde residen. De esos 6 millones, aproximadamente 4,4 millones van a la Agencia Tributaria estatal, y el resto se reparte entre las haciendas forales de los jugadores con residencia en Euskadi o Navarra.
La lección fiscal detrás del titular
Más allá del fútbol, este caso es un ejemplo perfecto de dos ideas que aplican a cualquier ingreso extraordinario — una venta grande, un bonus, una indemnización:
- Un ingreso puntual se grava al tipo marginal de quien lo recibe, no a un tipo "de entrada". Si ya estás en el tramo alto del IRPF por tus ingresos habituales, todo lo que llega encima tributa al tipo más alto desde el primer euro.
- La comunidad autónoma donde tributas cambia el resultado final, y en cifras grandes esa diferencia deja de ser anecdótica.
750.000 euros brutos son, según dónde vivas, entre 376.000 y 414.000 euros netos. La copa es la misma para los 26. El neto, no.