Conceptos contables
Amortización
El reparto del coste de un activo (o de una deuda) a lo largo del tiempo, reflejado como gasto contable en cada ejercicio en vez de todo de golpe.
En contabilidad, "amortizar" no significa pagar una deuda (esa es la acepción financiera del término, la de un préstamo). Significa reconocer, año a año, que un activo — una máquina, un ordenador, una furgoneta — pierde valor por su uso o por el simple paso del tiempo. En vez de cargar todo el gasto el día de la compra, se reparte a lo largo de la vida útil del activo, que es el criterio de devengo que exige el Plan General Contable.
Cómo se calcula
El método más habitual para una pyme es la amortización lineal: la misma cuota cada año.
Cuota anual = (Valor de adquisición − Valor residual) / Vida útil (en años)
- Valor de adquisición: lo que costó el activo, incluidos gastos necesarios para ponerlo en funcionamiento.
- Valor residual: lo que se estima que valdrá al final de su vida útil (en pymes, normalmente 0).
- Vida útil: los años que se espera usarlo. Hacienda publica tablas de coeficientes máximos y mínimos según el tipo de activo.
Un ejemplo con una máquina de 12.000 €, sin valor residual y vida útil de 5 años:
Cada año se contabiliza esa cuota como gasto (cuenta 681, "Amortización del inmovilizado material") y se acumula en el activo (cuenta 281).
Para qué se usa
La amortización afecta directamente al resultado del ejercicio: cuanta más amortización, menor beneficio y menor Impuesto sobre Sociedades a pagar ese año (aunque no ha salido caja real, es un gasto contable). Por eso es la primera partida que se suma de vuelta al calcular el EBITDA o el flujo de caja operativo — mide cuánto beneficio "contable" no corresponde a una salida de dinero real en ese ejercicio.
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