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Finanzas corporativas

Aval

El compromiso de un tercero —un banco, una sociedad de garantía recíproca o una persona física— de responder de una deuda si quien la contrajo no paga. Es la garantía que suelen pedir bancos y arrendadores antes de conceder un préstamo o alquilar un local.

Un aval no es un préstamo: no entra dinero en la empresa avalada, solo se da una garantía de que, si esta no paga, responderá el avalista. Se usa cuando un tercero —un banco antes de conceder financiación, un propietario antes de firmar un alquiler, una administración antes de adjudicar un contrato público— quiere asegurarse de cobrar aunque la empresa incumpla.

Tipos habituales

  • Aval bancario: lo emite un banco a cambio de una comisión, sin que la empresa reciba el dinero —solo la garantía.
  • Aval de una SGR (Sociedad de Garantía Recíproca): pensado para pymes y autónomos que no tienen suficiente solvencia para que un banco les avale directamente.
  • Aval personal: los propios socios o administradores garantizan con su patrimonio personal una deuda de la sociedad —habitual en quien empieza sin historial bancario.

Cómo se calcula

Coste anual = Importe avalado × Comisión de aval

Un ejemplo con un aval bancario de 20.000 € para garantizar un préstamo:

Coste anual de un aval bancario
Importe avalado20.000 €
Comisión de aval (1,5% anual, según entidad)300 €
=Coste anual del aval300 €

Para qué se usa

El coste de un aval hay que sumarlo siempre al coste real de la operación que garantiza —un préstamo con un aval caro puede salir más caro en total que uno con un interés algo más alto pero sin esa comisión adicional—, y conviene tenerlo en cuenta al calcular la rentabilidad real de una inversión financiada así.

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