Finanzas corporativas
Capitalización
El proceso por el que un capital inicial crece con el tiempo al aplicarle un tipo de interés — sumando siempre sobre el capital de partida (capitalización simple) o sobre el capital ya acumulado, generando interés sobre interés (capitalización compuesta).
Cuando una empresa coloca un excedente de tesorería — en un depósito a plazo, en renta fija, o al valorar cuánto crecerá una inversión a varios años —, necesita saber cuánto valdrá ese capital en el futuro. Ese cálculo se llama capitalización, y existen dos formas de hacerlo, con resultados muy distintos cuanto más largo es el plazo.
Capitalización simple
El interés se calcula siempre sobre el capital inicial, y se suma la misma cantidad cada periodo. El crecimiento es lineal.
Cₙ = C₀ × (1 + i × n)
- C₀: capital inicial.
- i: tipo de interés por periodo, en tanto por uno (5% = 0,05).
- n: número de periodos.
- Cₙ: capital final tras n periodos.
Capitalización compuesta
El interés generado en cada periodo se suma al capital, y a partir de ahí también genera intereses — interés sobre interés. El crecimiento es exponencial, no lineal.
Cₙ = C₀ × (1 + i)ⁿ
Es la misma fórmula, con una diferencia clave: i ya no multiplica a n, sino que (1 + i) se eleva a n. Esa diferencia es la que hace que, a largo plazo, la capitalización compuesta genere bastante más que la simple.
Cómo se calcula
Un ejemplo: una empresa invierte 50.000 € de su excedente de tesorería al 5% anual durante 4 años.
| Año | Capitalización simple | Capitalización compuesta |
|---|---|---|
| 0 | 50.000,00 € | 50.000,00 € |
| 1 | 52.500,00 € | 52.500,00 € |
| 2 | 55.000,00 € | 55.125,00 € |
| 3 | 57.500,00 € | 57.881,25 € |
| 4 | 60.000,00 € | 60.775,31 € |
El primer año, ambos métodos coinciden. A partir del segundo, la compuesta empieza a sacar ventaja — pequeña al principio, pero que se va acelerando cada año, porque cada vez capitaliza sobre una base mayor.
Para qué se usa
La capitalización compuesta es la que se usa en la práctica financiera de cualquier empresa: para calcular el valor futuro de una inversión a plazo, para proyectar el interés de un préstamo cuyos intereses no se pagan cada periodo sino que se acumulan al principal, o —aplicada al revés, descontando flujos futuros a valor presente— como base de la valoración de proyectos de inversión (VAN, TIR) y de empresas enteras. La capitalización simple se reserva casi siempre para operaciones muy cortas, de menos de un año, donde la diferencia entre ambas es mínima.
County lleva la contabilidad de tu empresa aplicando estos conceptos automáticamente a partir de tus facturas.
Pruébalo gratis 14 días