Fiscalidad
IRPF
El Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas: el impuesto que grava, de forma progresiva, los ingresos de las personas — para un autónomo, el beneficio de su actividad; para un trabajador, su nómina.
El IRPF es el impuesto sobre los ingresos de las personas físicas, y afecta a un autónomo de dos formas distintas: paga un pago fraccionado trimestral a cuenta (modelo 130) sobre el beneficio de su actividad, y además sufre retenciones directamente en las facturas que emite a otras empresas o profesionales — un adelanto de ese mismo impuesto que ya se queda quien le paga.
Cómo se calcula
Retención = Base imponible de la factura × Porcentaje de retención
El porcentaje habitual para profesionales es del 15% (con un tipo reducido durante los primeros años de alta como autónomo) — conviene comprobar el vigente en cada caso, porque cambia según normativa. Un ejemplo con un consultor que factura 1.000 € a una empresa:
Esos 150 € no los cobra el consultor: la empresa se los queda y los ingresa directamente a Hacienda a nombre del consultor, como un adelanto de su IRPF.
Para qué se usa
Todo lo retenido durante el año se descuenta después en la declaración de la Renta anual: si las retenciones acumuladas superan lo que realmente corresponde pagar, Hacienda devuelve la diferencia; si no llegan, hay que pagar el resto en junio. Por eso muchos autónomos ven la retención como un "ahorro forzoso" que evita sustos grandes en la declaración anual.
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