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Fiscalidad

IVA

El Impuesto sobre el Valor Añadido: un impuesto indirecto que grava el consumo. Las empresas lo repercuten en sus facturas y liquidan con Hacienda la diferencia entre lo cobrado y lo pagado.

El IVA es, para una empresa, más un intermediario que un coste: lo cobra en sus ventas (IVA repercutido) y lo paga en sus compras (IVA soportado), y cada trimestre liquida con Hacienda solo la diferencia. El coste real del impuesto lo asume el consumidor final, que es quien no puede deducírselo.

En España, los tipos habituales son el general (la mayoría de bienes y servicios), el reducido (por ejemplo, alimentación, transporte, algunos servicios) y el superreducido (productos de primera necesidad) — conviene comprobar el tipo vigente para cada operación, porque varían según el producto o servicio.

Cómo se calcula

IVA a ingresar (o a devolver) = IVA devengado − IVA soportado deducible

Un ejemplo de la liquidación trimestral de un autónomo:

Liquidación trimestral de IVA (modelo 303)
IVA devengado (repercutido en facturas emitidas)3.150 €
IVA soportado (pagado en compras y gastos)1.200 €
=IVA a ingresar1.950 €

Cuando el IVA soportado supera al devengado, el resultado es negativo: Hacienda debe dinero a la empresa (a compensar en próximos trimestres o, en la última declaración del año, a devolver).

Para qué se usa

Es la declaración más frecuente para cualquier negocio: se presenta cada trimestre (modelo 303) y, además, un resumen anual (modelo 390). Llevar bien registradas todas las facturas — tanto emitidas como recibidas — es lo que permite calcular esta diferencia sin errores y evitar tanto pagar de más como exponerse a una sanción por declarar de menos.

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