Fiscalidad
IVA
El Impuesto sobre el Valor Añadido: un impuesto indirecto que grava el consumo. Las empresas lo repercuten en sus facturas y liquidan con Hacienda la diferencia entre lo cobrado y lo pagado.
El IVA es, para una empresa, más un intermediario que un coste: lo cobra en sus ventas (IVA repercutido) y lo paga en sus compras (IVA soportado), y cada trimestre liquida con Hacienda solo la diferencia. El coste real del impuesto lo asume el consumidor final, que es quien no puede deducírselo.
En España, los tipos habituales son el general (la mayoría de bienes y servicios), el reducido (por ejemplo, alimentación, transporte, algunos servicios) y el superreducido (productos de primera necesidad) — conviene comprobar el tipo vigente para cada operación, porque varían según el producto o servicio.
Cómo se calcula
IVA a ingresar (o a devolver) = IVA devengado − IVA soportado deducible
Un ejemplo de la liquidación trimestral de un autónomo:
Cuando el IVA soportado supera al devengado, el resultado es negativo: Hacienda debe dinero a la empresa (a compensar en próximos trimestres o, en la última declaración del año, a devolver).
Para qué se usa
Es la declaración más frecuente para cualquier negocio: se presenta cada trimestre (modelo 303) y, además, un resumen anual (modelo 390). Llevar bien registradas todas las facturas — tanto emitidas como recibidas — es lo que permite calcular esta diferencia sin errores y evitar tanto pagar de más como exponerse a una sanción por declarar de menos.
County lleva la contabilidad de tu empresa aplicando estos conceptos automáticamente a partir de tus facturas.
Pruébalo gratis 14 días