Indicadores financieros
Liquidez
La capacidad de una empresa para hacer frente a sus pagos a corto plazo con el dinero y los activos que puede convertir rápidamente en efectivo. Distinta de la solvencia (la capacidad a largo plazo, contando también los activos menos líquidos) y de la rentabilidad (si el negocio gana dinero o no).
Una empresa puede ser rentable sobre el papel y aun así tener problemas de liquidez si el dinero que genera no llega a tiempo para pagar nóminas, proveedores o impuestos —por ejemplo, si buena parte de sus ventas están pendientes de cobro a 90 días. La liquidez mide justo eso: si hay suficiente dinero (o activos fácilmente convertibles en dinero) para cubrir lo que hay que pagar en el corto plazo.
Cómo se calcula
Ratio de liquidez = Activo corriente / Pasivo corriente
Un ejemplo con 28.000 € de activo corriente y 19.000 € de pasivo corriente:
Un ratio superior a 1 indica que el activo corriente cubre de sobra el pasivo corriente; por debajo de 1, la empresa podría tener dificultades para pagar sus obligaciones más inmediatas sin recurrir a financiación adicional. Este mismo cálculo, en términos absolutos en vez de como ratio, es el fondo de maniobra.
Para qué se usa
Bancos y proveedores lo consultan antes de conceder financiación o aplazar un cobro: una liquidez ajustada es una de las primeras señales de que un negocio, aunque rentable, puede tener dificultades puntuales de tesorería. Para el propio negocio, vigilar la liquidez con regularidad —no solo el resultado anual— es lo que permite anticipar una necesidad de una línea de crédito antes de que el problema se convierta en un impago.
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