Facturación
TPV
El Terminal Punto de Venta: el dispositivo (físico o integrado en una app) que permite cobrar con tarjeta a los clientes. El banco o la fintech que lo proporciona cobra una comisión por cada operación, que hay que descontar del importe cobrado.
Aceptar pagos con tarjeta requiere un TPV, ya sea un datáfono físico en un comercio o una pasarela de pago integrada en una tienda online. A cambio de gestionar el cobro y transferirlo a la cuenta de la empresa (normalmente en uno o dos días hábiles), la entidad que lo proporciona cobra una comisión sobre cada operación.
Cómo se calcula
Importe neto recibido = Importe cobrado − Comisión del TPV
Un ejemplo de un cobro de 100 € con una comisión del 1,5%:
Esa comisión suele variar según el volumen de facturación del negocio, el tipo de tarjeta (débito, crédito, extranjera) y si la venta es presencial u online —las operaciones online suelen tener una comisión algo más alta por el mayor riesgo de fraude.
Para qué se usa
La comisión del TPV es un gasto financiero más, pequeño en cada operación pero que se acumula con el volumen de ventas, y conviene tenerlo en cuenta al fijar márgenes en negocios con muchas ventas de importe bajo. Comparar condiciones entre distintos proveedores de TPV —bancos tradicionales frente a fintechs especializadas— es una revisión sencilla que, en negocios con mucho volumen de tarjeta, puede suponer un ahorro anual nada desdeñable.
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