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Finanzas del negocio

Fianza

Una garantía económica que una parte entrega a otra para asegurar el cumplimiento de una obligación —el pago de un alquiler, por ejemplo—, y que se devuelve al finalizar el contrato si no ha habido incumplimientos.

La fianza es el dinero (o, a veces, un aval) que una parte deja "en depósito" a la otra como garantía de que va a cumplir lo pactado. El caso más habitual para una pyme es el alquiler de un local: al firmar el contrato, el inquilino entrega al arrendador una fianza —normalmente equivalente a dos mensualidades en un local de negocio— que este debe devolver al terminar el contrato si el local se entrega en condiciones y no hay rentas pendientes.

Fianza frente a otras garantías

  • Fianza: una cantidad de dinero (o de otro tipo de garantía) entregada directamente a la otra parte del contrato.
  • Aval: un tercero (normalmente un banco) garantiza el pago si el deudor no cumple, sin que haya un desembolso inicial por parte de este.

Ambas cumplen la misma función —dar seguridad a la otra parte— pero funcionan de forma distinta: la fianza inmoviliza dinero propio desde el principio; el aval, no.

Para qué se usa

Para una pyme que alquila un local, la fianza es un desembolso inicial que hay que planificar junto al resto de gastos de apertura: no es un gasto —se recupera al final del contrato si todo va bien— pero mientras dura el alquiler es dinero inmovilizado que no está disponible para el negocio. Contablemente se registra como un activo (una fianza constituida), no como un gasto del ejercicio en que se entrega.

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