Volver al diccionario

Finanzas corporativas

Lucro cesante

El beneficio que una empresa deja de obtener a causa de un daño, un incumplimiento contractual o un retraso imputable a un tercero. Se distingue del daño emergente, que es la pérdida o el gasto directo ya sufrido, no lo que se habría ganado de no mediar el daño.

Cuando un incumplimiento —un proveedor que no entrega a tiempo, un accidente que paraliza la producción, un cliente que rompe un contrato— causa un perjuicio económico, ese perjuicio suele tener dos componentes distintos. El lucro cesante es la parte que corresponde al beneficio que la empresa habría obtenido de no haberse producido el daño, y que hay que estimar porque nunca llegó a materializarse.

Lucro cesante frente a daño emergente

  • Daño emergente: la pérdida o el gasto directo y ya producido — el coste de reparar una máquina averiada, una factura pagada por un servicio que no se llegó a prestar.
  • Lucro cesante: el beneficio futuro que se deja de ganar por esa misma causa — los pedidos que no se pudieron servir mientras la máquina estaba averiada, el margen de los contratos que no se firmaron por el retraso.

Ambos conceptos se suman al calcular la indemnización total en una reclamación por incumplimiento o responsabilidad civil.

Para qué se usa

Es habitual en reclamaciones judiciales o negociaciones entre empresas, y también aparece al valorar una indemnización de un seguro de responsabilidad civil o de lucro cesante específico. Su parte más discutida en la práctica es precisamente la prueba: a diferencia del daño emergente, que se acredita con una factura o un presupuesto, el lucro cesante exige demostrar con datos —histórico de ventas, contratos ya firmados, forecast previo al incidente— que ese beneficio se habría producido realmente de no mediar el daño, y no es solo una expectativa.

County lleva la contabilidad de tu empresa aplicando estos conceptos automáticamente a partir de tus facturas.

Pruébalo gratis 14 días