Indicadores financieros
Margen
El porcentaje que representa el beneficio sobre las ventas, en sus distintas variantes (bruto, de contribución, neto) según qué costes se hayan restado ya. Es la forma más rápida de comparar la rentabilidad de dos negocios o de dos periodos, aunque tengan tamaños de facturación distintos.
Dos negocios pueden facturar lo mismo y ganar cantidades muy distintas de dinero, o ganar la misma cantidad con facturaciones muy distintas. El margen resuelve esa comparación expresando el beneficio como un porcentaje de las ventas, no como una cifra absoluta — así se puede comparar la rentabilidad de un negocio pequeño con la de uno grande, o la del mismo negocio entre dos años con facturación distinta.
Los distintos tipos de margen
- Margen bruto: (Ventas − Coste de lo vendido) / Ventas. Mide cuánto queda tras el coste directo del producto o servicio, antes de gastos de estructura — ver beneficio bruto.
- Margen de contribución: (Ventas − Costes variables) / Ventas. Distingue costes variables (que crecen con cada venta) de los fijos, y es la base del umbral de rentabilidad.
- Margen neto: Beneficio neto / Ventas. El porcentaje final, después de todos los gastos, intereses e impuestos.
Cómo se calcula
Un ejemplo de una pyme con un margen bruto del 60% que, tras todos sus gastos de estructura, financieros y fiscales, termina con un margen neto del 11,25%:
Para qué se usa
Un margen que se erosiona con el tiempo —aunque las ventas crezcan— es una señal de alarma que no siempre se ve mirando solo la cifra de negocio: puede indicar que los costes suben más rápido que los precios, o que se está compitiendo a base de descuentos. Comparar el margen propio con el de la competencia del sector también ayuda a saber si un precio se puede subir sin perder ventaja competitiva.
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