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Fiscalidad

Devolución de IVA

El reintegro que hace Hacienda cuando el IVA soportado (pagado en compras y gastos) de un periodo supera al IVA devengado (cobrado en ventas) — el resultado negativo de la liquidación de IVA.

En la mayoría de trimestres, el IVA devengado (el que se cobra a los clientes) supera al soportado (el que se paga a proveedores), y toca ingresar la diferencia. Pero cuando pasa lo contrario —por ejemplo, un trimestre con una inversión grande en equipos—, el resultado sale negativo: Hacienda debe dinero a la empresa.

Cómo funciona

Un ejemplo de una empresa que ha hecho una inversión importante en un trimestre:

Liquidación de IVA con resultado a devolver
IVA devengado (repercutido en ventas)1.200 €
IVA soportado (pagado en compras y gastos)3.150 €
=Resultado de la liquidación−1.950 €

Durante el año, un resultado negativo normalmente se compensa en los trimestres siguientes (se resta del IVA a pagar de después), en vez de devolverse en efectivo de inmediato. Solo en la última declaración del año —o en cualquier trimestre si la empresa está inscrita en el régimen de devolución mensual (REDEME)— se puede pedir que Hacienda lo devuelva en dinero en vez de arrastrarlo.

Para qué se usa

Una empresa que hace una inversión grande a principios de año puede optar por esperar a la última declaración de diciembre para pedir la devolución completa, o inscribirse en el régimen de devolución mensual si necesita recuperar ese IVA soportado más rápido para no tensionar su cash flow durante el resto del año.

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