Finanzas corporativas
Usufructo
El derecho a usar un bien y percibir sus rendimientos (alquileres, dividendos) sin ser su propietario. La propiedad se divide entre el usufructuario (disfruta el bien) y el nudo propietario (conserva la titularidad, pero sin poder usarlo mientras dure el usufructo).
La propiedad de un bien se puede dividir en dos derechos distintos que recaen sobre personas diferentes: quien tiene el usufructo puede usar el bien y quedarse con lo que genera, mientras que el nudo propietario conserva la titularidad formal, pero sin poder disfrutarlo mientras el usufructo esté vigente.
Casos habituales en una empresa familiar
- Usufructo de participaciones sociales: unos padres donan la nuda propiedad de sus participaciones a los hijos, pero conservan el usufructo —y con él, el derecho a cobrar los dividendos y a votar en la Junta General— mientras viven.
- Usufructo de un inmueble: se cede el uso de un local o una vivienda a alguien, sin transmitirle la propiedad plena.
Para qué se usa
Es una herramienta habitual de planificación patrimonial en empresas familiares: permite adelantar la transmisión de la propiedad de la empresa a la siguiente generación —con ventajas fiscales en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones frente a esperar a una herencia— sin que quien dona pierda el control ni los ingresos que le genera esa propiedad mientras la necesite. Al extinguirse el usufructo (normalmente al fallecer el usufructuario), el nudo propietario consolida la propiedad plena sin coste fiscal adicional relevante en la mayoría de los casos.
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