Cumplimiento y obligaciones
NIF / CIF
El número de identificación fiscal que Hacienda asigna a cualquier persona o empresa. El término CIF (Código de Identificación Fiscal) para sociedades ya no existe legalmente desde 2008 —hoy también se llama NIF—, aunque en el lenguaje cotidiano se sigue usando indistintamente.
Toda persona física o jurídica necesita un número que la identifique de forma única ante Hacienda: es el NIF (Número de Identificación Fiscal). Para una persona física coincide con el DNI o el NIE; para una sociedad, es un código que empieza por una letra según su forma jurídica (B para una SL, A para una SA, entre otras) seguida de números.
Por qué se sigue hablando de "CIF"
Antes de 2008, las personas jurídicas tenían un CIF (Código de Identificación Fiscal) distinto del NIF de las personas físicas. La normativa unificó ambos bajo el nombre de NIF, pero el término CIF sigue tan extendido en el habla cotidiana —y en muchos formularios y sistemas antiguos— que ambos términos conviven sin problema en la práctica, aunque técnicamente ya solo existe el NIF.
Para qué se usa
Es el dato que identifica a la empresa en cualquier trámite con Hacienda o terceros: aparece obligatoriamente en toda factura emitida o recibida, en la escritura de constitución, y en cualquier declaración o autoliquidación. Un NIF mal escrito en una factura —un error de transcripción, por ejemplo— puede bastar para que Hacienda rechace la deducción del gasto o del IVA correspondiente, así que comprobarlo con cuidado en documentos importantes evita problemas evitables más adelante.
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